¿Cómo funcionan los créditos de libranza y cuáles son los requisitos para obtenerlos?
La libranza es un mecanismo financiero mediante el cual autorizás que las cuotas de un préstamo se descuenten directamente de tu salario o pensión antes de recibir el pago. Esto asegura que el cumplimiento sea automático y confiable, reduciendo el riesgo para la entidad y evitándote preocupaciones sobre fechas de vencimiento.
En términos simples, un crédito de libranza es un préstamo con un mecanismo de descuento automático, que mejora la gestión financiera tanto para vos como para el banco, y que es ampliamente utilizado en Colombia por empleados, pensionados y contratistas con ingresos estables.
¿Cómo funciona?
El procedimiento para obtener un crédito de libranza sigue una secuencia clara y definida. Aunque cada entidad puede tener pequeñas variaciones, en general, el proceso contempla los siguientes pasos:
- Solicitud: presentás tu petición en el banco o entidad financiera que ofrezca libranza, de forma presencial o virtual, entregando la documentación requerida.
- Evaluación: la entidad revisa tu capacidad de pago, estabilidad laboral o previsional y el convenio con tu empleador o pagador de pensión.
- Autorización: firmás un documento que permite a tu empleador o entidad pagadora descontar las cuotas del préstamo directamente de tu pago mensual.
- Desembolso: el dinero se entrega en tu cuenta bancaria o por otro medio acordado.
- Cobro automático: todos los meses, se descuenta el valor de la cuota, que incluye capital, intereses y seguros si aplican.
- Finalización: al terminar el plazo, el crédito queda saldado y recibís la certificación correspondiente.
Ventajas del crédito de libranza
Antes de decidirte por este tipo de crédito, es importante conocer sus beneficios más relevantes. Entre las ventajas que lo hacen tan popular en Colombia se encuentran:
- Pago automático: no tenés que preocuparte por recordar fechas, ya que el descuento se hace de manera directa.
- Tasas competitivas: al tener respaldo en tu salario o pensión, las tasas suelen ser más bajas que en los créditos de consumo tradicionales.
- Sin necesidad de codeudor: el respaldo del ingreso elimina la obligación de presentar un aval.
- Plazos flexibles y montos altos: podés encontrar plazos de hasta 156 meses y montos que superan los 100 millones de pesos, según la entidad.
- Acceso incluso estando reportado: algunas entidades otorgan el crédito a personas con reportes negativos en centrales de riesgo, especialmente a pensionados y empleados públicos.
Requisitos generales
Ahora que ya sabes qué es un credito de libranza, es importante saber también cómo se puede obtener. Los requisitos varían según el perfil del solicitante y la entidad financiera, pero en términos generales se pueden agrupar de la siguiente manera:
Para pensionados
Estos son los puntos que deberás cumplir si recibís una pensión y querés solicitar este tipo de crédito:
- El pagador de tu pensión debe tener convenio con la entidad financiera.
- Tener entre 26 y 80 años.
- Percibir una pensión desde un salario mínimo legal vigente.
- Presentar cédula y último comprobante de pago.
- No se requiere aval y en algunos casos podés acceder aún estando reportado.
Para docentes y empleados del sector público
Si trabajás en el sector público, estos suelen ser los criterios exigidos:
- Tu empleador o entidad pagadora debe tener convenio activo con el banco.
- Edad entre 18 y 65 años.
- Ingreso mínimo: un salario mínimo legal vigente.
- Presentar cédula, comprobante de pago y certificado laboral con antigüedad máxima de 30 días.
Para personas reportadas (pensionados y empleados públicos)
En caso de estar reportado en centrales de riesgo, los requisitos más comunes son:
- Mujeres entre 57 y 80 años, hombres entre 62 y 80 años.
- Ingresos desde $1.300.000.
- Monto máximo: $140 millones, con plazos de hasta 156 meses.
- No se solicita codeudor.
Aspectos clave antes de solicitarlo
Para que el crédito de libranza sea una herramienta a tu favor y no una carga financiera, es recomendable evaluar los siguientes puntos antes de firmar el contrato:
- Confirmar si tu empleador o pagador de pensión tiene convenio vigente con la entidad financiera.
- Verificar las tasas de interés, plazos y si incluyen seguros obligatorios.
- Calcular el impacto del descuento en tu ingreso neto para no comprometer tus gastos fijos.
- Saber qué ocurriría si dejás de trabajar o cambiás de empleador, ya que en esos casos la modalidad de pago podría modificarse.
Si antes no sabías qué es libranza, ahora sabes que es una herramienta segura, con pagos automáticos y condiciones más flexibles que otros tipos de préstamos. Resulta especialmente conveniente para quienes tienen ingresos estables y buscan financiamiento sin trámites extensos ni garantías adicionales.
La amplia oferta de entidades que manejan este producto permite comparar opciones y encontrar la que mejor se adapte a tu situación. Analizar con cuidado las condiciones y los costos asociados es clave para aprovechar sus ventajas sin afectar tu estabilidad financiera.
